Mini guía para un look PERFECTO

Alce la mano quien no tenga días sin inspiración en los que abres tú clóset por la mañana y no encuentras nada que ponerte. Porque más allá de las fórmulas aprendidas que todas tenemos y que siempre, siempre funcionan (tal pantalón con tal blusa, o tal vestido con tales zapatos...), hay veces que sencillamente no das con el look.

Para ello tenemos la solución, una mini guía rápida con 8 looks perfectos, a prueba de cualquier ocasión y circunstancia, realizados a partir de prendas que todas tenemos en nuestro armario y, lo más importante, que no llevan más de 5 minutos (cronómetro en mano), ¿estás lista?

  • Todo al negro excepto una cosa (y que sea importante)

Y ni siquiera hace falta que las prendas oscuras sean demasiado especiales, es más, mejor que sean todo lo minimalistas e incluso planas que puedan, así la pieza que rompe con el monocolor tendrá mayor protagonismo.

  • Básicos + medias de red

El camel puede ser muchas cosas (elegante, clásico, atemporal...), pero reconozcámoslo: también es un poco aburrido. Por eso si introduces un invitado estelar que refresque y actualice sus intenciones el conjunto gana en carisma. Y los panties de rejilla son una opción estupenda.

  • Vestido especial + Unos tacones

Es de las fórmulas más rápidas, de todas las de este artículo: dos elementos, solo dos. Un vestido que no terminas de ponerte de lunes a viernes porque piensas que quizá es demasiado formal y unas sneakers (tenis) que dejen clara la intención casual y relajada del look. Estas últimas pueden ser las que más te gusten, pero las Castalia deportivas son tan básicas y discretas que rebajarán el nivel de contradicción de la mezcla hasta hacerla realista.

 

  • Blusa blanca y jeans + mascada (e incluso accesorios como joyas)

Una blusa blanca y unos jeans azules es lo más parecido a un lienzo en blanco que hay en cuestión de look. Por eso puedes añadir prácticamente todos los elementos que quieras para darle un carácter u otro. Una mascada siempre es un recurso perfecto, porque puedes introducirlo de mil maneras distintas, desde la más tradicional (en el cuello), como las más nuevas (en la muñeca, a modo de cinturón...); pero las joyas también pueden inclinar la balanza estética hacia el lado más sofisticado o el más bohemio.

 

  • El mismo color de los pies a la cabeza

Esta carta hay que jugarla sin concesiones, sin dudarlo, sin hacer ni una sola renuncia. Porque solo funciona precisamente si se hace convencida al 100%. Eso sí, hay que aprovechar la ausencia de contraste cromático para provocarlo con otros elementos, como la silueta o los cortes de las prendas.

  • Una falda especial + básicos de siempre

No importa si es distinta a las demás porque tiene un color inesperado, porque tiene un estampado súper llamativo o porque su patrón es diferente de los habituales. Todas funcionan igual de bien si están respaldadas con algunos básicos atemporales, tanto prendas como accesorios.

 

  • Una prenda con estampado de leopardo

Puede ser una blusa de seda, unos pantalones de terciopelo, una sudadera de algodón... Da igual porque lo que importa es el print. Deja a un lado los prejuicios (que si suma años, que si es demasiado glamouroso, que si está pasado de moda...) porque ninguno de ellos es verdad: un poco de estampado animal siempre es una buena idea.

 

  • Un abrigo / chaqueta especial

Tan especial como para que el resto de elementos del look pasen a un discreto segundo plano o como para hacer que la clásica fórmula que usas siempre (pantalones negros con camisa blanca) parezca completamente nueva.